Historia de amor y odio

El inicio de la historia de 'Quién mató a Patricia Soler' no deja bien librada a Sara Fernández.

Una noche, Sara, esposa de Sebastián Sinisterra, es sorprendida al lado del cadáver de Patricia Soler con un revólver en sus manos. Ella es llevada a juicio, donde uno de los socios de Sebastián, Samuel, quien está enamorado de Sara, atestigua en su contra por no corresponder a sus sentimientos, provocando que sea condenada a cadena perpetua.

En prisión, Sara, transformada en una mujer dura, tiene como único pasatiempo fabricar hermosas piezas de joyería en plata, arte que traspasa a su compañera de celda, a quien termina por contarle su historia.

Por su condena, Sara perdió a sus dos pequeños hijos, Lucía y Camilo, y sufre terriblemente por la injusticia cometida por Sebastián, que al divorciarse, la abandonó para siempre. Ahora un solo pensamiento motiva la vida de Sara: obtener su libertad, recuperar a sus hijos y desenmascarar al verdadero asesino de Patricia para hacer justicia.